Tu carrito

Cazos

El cazo es la olla pequeña que más trabaja de la cocina: la leche del desayuno, la salsa, el huevo poché, el arroz de uno. Por eso conviene elegirlo por lo que cocinas, no por la foto. Para leche y salsas delicadas, antiadherente que no agarre en el fondo. Para hervir, escaldar y trabajar duro a diario, acero inoxidable, que no se raya ni se inmuta. Y para guisos lentos de cuchara, el acero esmaltado de toda la vida — como los K2 rojos de Magefesa — que reparte el calor con calma y va del fuego a la mesa.
Un diferencial de la casa: el cazo con cestillo de fritura, pensado para freír raciones pequeñas — croquetas, un huevo, patatas para uno — con medio dedo de aceite en vez de llenar la freidora. Todos los modelos son aptos para inducción, con mangos que no queman.
Si estás renovando la batería completa y te importa lo que toca la comida, en el blog analizamos qué materiales de olla son de verdad seguros, sin marketing.